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miércoles, 16 de mayo de 2012

DéjàVu X2: Terminología


Crear un glosario o una base de datos terminológica nunca fue tan fácil. Con DéjàVu X2 es pan comido. 
Podemos crear una base de datos terminológica al crear una nueva MT o bien cuando manipulamos un proyecto de alineación que ya hemos creado con anterioridad. 

En el proyecto de alineación aparece en la parte inferior de la columna izquierda el botón “Agregar a terminología”. Si pinchamos ahí, nos da la opción de seleccionar la base de datos terminológica que ya tenemos creada con anterioridad o bien podemos crear una directamente. 

Escoger una terminología ya creada

El asistente te da la opción de crear una nueva terminología


Desde la propia MT podemos añadir nuevos términos que encontremos en nuestros textos y traducciones, pulsando el botón que aparece rodeado en la siguiente imagen:



Una base de datos de terminología de DéjàVu X2 está formada por un archivo que contiene pares de palabras o expresiones breves que añade el usuario. Cada par se asocia por defecto con información de carácter gramatical, un campo de definición para cada idioma y con información acerca del tema, cliente y fecha y hora de registro. La información asociada se puede configurar libremente.

La información que contiene una terminología es multilingüe porque puede contener una cantidad ilimitada de idiomas de destino. Las terminologías reciben y guardan los pares de palabras que envía el usuario a medida que traduce un proyecto. También es posible añadir pares importándolos de bases de datos externas (Excel, Access, texto, etc.). Las terminologías se pueden exportar a varios formatos externos diferentes.

Si queremos crear una base nueva, los pasos son los siguientes:

1) Archivo > Nuevo > Terminología



Ese es el paso principal. Fácil, ¿verdad? Pues ya sabéis cómo hacerlo. Las bases de datos terminológicas o los glosarios son herramientas utilísimas para un traductor, pues es una fuente muy fiable, ya que es algo sobre lo que tú mismo has trabajado y sabes la fiabilidad de tu investigación, documentación y conocimientos.

martes, 15 de mayo de 2012

DéjàVu X2: Crear una memoria de traducción


¡Hola, hola!

Como prometí en mi entrada anterior del blog, aquí estoy para hablar sobre memorias de traducción (MT), especialmente sobre cómo crear una MT con DéjàVu X2.

Las opciones generales de una MT varían según el sistema que usemos, pero los pasos generales son prácticamente los mismos:

- Selección de idiomas: cada MT tiene al menos dos idiomas; es la configuración básica para cualquier programa de memoria de traducción. Hay programas en los que podemos trabajar hasta con tres idiomas. Prácticamente todas las memorias de traducción vienen configuradas para trabajar con todas las lenguas posibles.  En el caso de DéjàVu X2 la configuración del idioma ha sido pre-determinada e incluye todos los idiomas.
- Gestión de archivos: Aquí vemos dónde o cómo se van generando los archivos de la memoria de traducción. Una MT puede estar compuesta de un archivo (p.ej. En  Wordfast) o de varios archivos en formatos distintos. Sin embargo, en el caso de DéjàVu X2 hay dos formatos fijos: *.dvmdb, *.dvmdx. Tendremos tantos archivos como idiomas hayamos especificado.
- Configuración del usuario: Nos referimos a la información adicional sobre la base de datos o las unidades de traducción. La información se va almacenando para luego poder extraerla para otro proyecto (se puede extraer mediante filtros). Según el programa puede venir predeterminada (DéjàVu) o completamente abierta para que la defina el usuario (Trados).  Se puede incluir información adicional sobre la base de datos o sobre las unidades de traducción que a lo mejor ahora no es relevante pero luego podría serlo. 
- Opciones para coincidencias parciales (fuzzy matching): Se refieren al grado de similitud entre lo  nuevo a traducir y lo que tenemos ya en la memoria; queremos que nuestro sistema encuentre la información almacenada. Hay una opción que nos permite fijar el grado/umbral de sensibilidad (grado que informa el porcentaje de coincidencia con la nueva traducción). Si tenemos un grado demasiado bajo (ruido) es que hay mucha información que no sirve, no relevante. Si tenemos un grado demasiado alto nos reduce demasiado los resultados y no genera coincidencias (silencio). Por eso lo adecuado sería tener un umbral de sensibilidad del 60-70%. (En DéjàVu es el 75%) Generalmente se aproximan por orden: los más próximos al original aparecerán en las primeras posiciones.

Umbral de sensibilidad de DéjàVu X2


Importación de una MT

Podemos recopilar información para crear una primera memoria de traducción. Pero también podemos importar archivos una vez que la memoria esté creada, al igual que se pueden importar memorias de traducción con formatos concretos y exportarlos hacia formatos distintos como TXT, etc. El formato estándar para la importación y exportación de memorias de traducción es el TMX (translation memory exchange). Éste por lo general no da problemas ni requiere ninguna adaptación. 

Por ejemplo, cuando hacemos una alineación con Bitext obtenemos un TMX y eso lo podemos importar en TMX a DéjàVu.

Exportación de una MT

También podemos exportar una MT o partes de una MT a TMX desde Déjàvu. El programa facilita la conversión a distintos formatos, pero el TMX es el estándar, por lo que es mejor hacerlo con dicho formato. Déjà Vu también ofrece formatos opcionales para la conversión de datos en TMX: a veces puede elegir entre los formatos UTF-16, UTF8 e ISO-646 (archivo de 7 bits).

La exportación de una MT permite que un grupo de traductores pueda compartir una información a pesar de trabajar con herramientas u ordenadores distintos.


Por último, os dejo con el enlace de un vídeo donde se explica cómo crear una MT con Déjà Vu X2 y cómo importar diferentes archivos y memorias: http://www.youtube.com/watch?v=x4sV84SWEEc


domingo, 13 de mayo de 2012

DéjàVu X2: Crear un proyecto


¡Ya estamos aquí otra vez bloguerillos!

Hoy voy a dedicar mi entrada al programa DéjàVu X2, porque ya lo he mencionado en entradas anteriores pero aún no he explicado cómo funciona, qué podemos hacer con él o cómo puede ayudar a un traductor en su trabajo.

Con DéjàVu X2 podemos crear nuevos proyectos, memorias de traducción y hasta glosarios, que quedan almacenados en el programa de manera que éste nos pueda ofrecer soluciones instantáneas con mayor o menor grado de coincidencias entre los textos almacenados y el que estemos traduciendo en un momento determinado.

Como éste es un programa que ofrece múltiples posibilidades de trabajo, voy a empezar con la creación de proyectos. Mis próximas entradas las dedicaré a las memorias de traducción y la terminología.

A la hora de crear un proyecto nuevo con DéjàVu X2, tenemos un asistente que nos ayuda con el proceso. El primer paso que nos pide es configurar los idiomas y las bases de datos que queramos usar con el proyecto: memoria de traducción y base de datos terminológica (si no están creadas, el programa da la opción de crear una nueva). A la hora de elegir los idiomas, tenemos la posibilidad de coger más de un idioma de destino. 

Después habrá que seleccionar los archivos que queremos traducir y los añadimos al proyecto. En caso de que queramos añadir algún archivo más en nuestro proyecto podemos hacerlo desde la columna derecha de la pantalla, en la ventana que se llama “Explorador del proyecto”. Si hacemos Click con el botón derecho del ratón, podemos añadir un archivo de origen o incluso una carpeta. Eso sí, después hay que darle a importar para que el archivo o la carpeta se cargue en el proyecto.



Como podemos observar en las imágenes, al lado del texto original tenemos la columna en blanco donde vamos escribiendo la traducción correspondiente a cada segmento. Como expliqué en la entrada anterior, los criterios de los segmentos se pueden modificar. Antes de empezar a traducir podemos unir o dividir los segmentos que creemos convenientes. Para ello señalamos el segmento que queremos unir o dividir y pinchamos en los iconos de la barra de herramientas señalados en la siguiente imagen:


Otra herramienta útil a la hora de traducir con DéjàVu X2 es la autopropagación. Al activar esta opción, el programa automáticamente traduce aquellos segmentos que se repitan:


En esta imagen podemos ver cómo hemos cambiado algunos segmentos, y por eso aparecen algunos números en gris y entre corchetes; significa que se han hecho cambios en los segmentos, bien se han dividido o se han unido. También vemos cómo se ha ido repitiendo la “traducción” del punto en la columna de la izquierda. Para ello, debemos ir a la pestaña de Herramientas > Opciones > Entorno > Autopropagación. Después, una vez que hemos traducido el segmento, presionamos las teclas “ctrl” y la flecha ↓ de nuestro teclado. De esta forma aparece el tick azul y todas las veces que aparezca ese  mismo segmento en el archivo de origen, se traducirá automáticamente de la misma forma.  

Además de la autopropagación, DéjàVu X2 nos da la opción de pretaducir, en lugar de traducir manualmente. Para ello, el programa analiza el texto que vamos a traducir y, por cada frase, busca en la memoria frases parecidas que ya hemos traducido en el pasado. Déjà Vu X2 elegirá la frase más parecida, tanto si es exacta como si es aproximada, y la inserta en su lugar correspondiente en la traducción.

Cuando haya terminado la traducción, no hay que olvidar enviar los pares de frases a la memoria porque así estarán disponibles para proyectos futuros. Para ello vamos a Proyecto > Enviar proyecto a memoria. Y por último, hay que exportar el proyecto, es decir, crearemos un archivo .RTF traducido. Para ellos vamos a Archivo > Exportar > Proyecto traducido.

Bien, con esto creo que podéis haceros una idea de cómo funciona DéjàVu X2. Sin embargo, os dejo un enlace a una guía de usuario para ampliar la información:

También podéis encontrar más información sobre esta versión del programa en un artículo de La Linterna del Traductor: http://www.lalinternadeltraductor.org/n6/deja-vu-x2.html



jueves, 8 de marzo de 2012

Traducción automática VS Memorias de traducción


¡Hola!

Ya estamos aquí de nuevo, pero esta vez para hablar sobre la traducción automática y las memorias de traducción, aprovechando que en la entrada anterior mencionamos este tipo de métodos cuando hablamos del crowdsourcing.

Básicamente haremos una diferenciación entre un traductor automático y una memoria de traducción. Ambos sistemas son de gran ayuda al traductor puesto que facilitan en gran medida la labor traductora. Sin embargo, hay veces que más que facilitar la vida al traductor, se la complican. ¿Por qué digo esto? Pues porque en ocasiones, la traducción automática es tan poco acertada que sería mucho más fácil, rápido y eficaz si el traductor hiciera una traducción nueva, en vez de perder el tiempo revisando y corrigiendo la automática.

Pero vayamos por orden. Los traductores automáticos interpretan las oraciones de entrada, las etiqueta, hace una asignación con las palabras de la lengua de destino y después las trata de reordenar, de manera que así va generando el texto. En cambio, las memorias de traducción son como un gran almacén donde se van acumulando tanto los textos como las traducciones que el traductor va realizando, además de un glosario que se va creando. Es una gran base de datos donde se encuentra compilada la tarea que el traductor va realizando poco a poco, traducción a traducción. Cuando se quiere traducir un texto nuevo, el programa consulta lo que hay almacenado ya y si encuentra alguna propuesta que coincida o pueda coincidir con la nueva traducción se la ofrece al traductor. Este decidirá si esa misma traducción sirve para el nuevo texto en cuestión o no, pues ya sabemos que una palabra puede tener varios significados dependiendo del contexto en el que se encuentre.

La traducción automática tiene algunas ventajas que se están incorporando a las nuevas versiones de algunas memorias de traducción. La mayor ventaja es que puedes meter cualquier texto en el traductor automático tanto si has hecho una traducción anterior de ella como si no. A diferencia del traductor automático, la memoria de traducción necesita un trabajo previo del traductor para poder obtener algún resultado.

Por otro lado, las memorias de traducción son de mucha utilidad en cierto tipo de traducciones, como pueden ser documentos que tengan estructuras fijas o que se repitan mucho, como en el caso de las traducciones legales.

También existen sistemas híbridos que se sirven de ambos sistemas, es decir, de las memorias de traducción y de traductores automáticos. Creo que esta combinación es muy útil pues combinará las ventajas de ambos programas y será de gran ayuda al traductor.

Está claro que los dos sistemas tienen sus ventajas e inconvenientes, y cada traductor preferirá uno u otro; pero creo que es evidente que ambos al fin y al cabo han facilitado mucho la labor traductológica y han podido sacar de algún que otro apuro a más de un traductor. Sigo pensando que los traductores nos tenemos que amoldar a las nuevas tecnologías y servirnos de ellas porque son nuestras aliadas, no nuestras enemigas. ¿Tú qué opinas?



Imagen del traductor automático de Google



  Imagen de la memoria de traducción Dèja Vu